Los hechos que marcan el giro a la derecha de Lenín Moreno

Lenín Moreno lleva poco más de ocho meses en la presidencia de Ecuador. En este tiempo ha comenzado una confrontación con Rafael Correa de tal magnitud que la izquierda ecuatoriana se encuentra totalmente dividida. Desde fuera podría parecer algo personal: el expresidente Rafael Correa no es capaz de acostumbrarse a no tener el poder y Lenín Moreno tiene mucha prisa para zafarse de la sombra de su predecesor. O quizás Correa no soporta que no se hagan las cosas de la manera exacta en la que él quiere y Moreno tiene un estilo demasiado atrevido para él.

Pero no. Lenín Moreno fue el vicepresidente de Ecuador desde 2007 hasta 2013, los primeros años de la Revolución Ciudadana comandada por Rafael Correa. El propio expresidente lo apoyó como su sucesor y planificó su salida de la política para dedicarse a su familia en Bélgica. El apoyo de Correa a Moreno y viceversa era público y notorio. Solo que uno de ellos ocultaba su verdadera intención.

Los hechos de Lenín Moreno señalaban un giro a la derecha que ya se ha dado y que podría culminar con la victoria del SÍ en el referéndum y en la consulta popular que se celebrará el próximo 4 de febrero. La fecha escogida responde a una estrategia de Moreno que no quiere medirse de igual a igual con su antecesor.

El presidente de Ecuador quiere hacer la consulta cuanto antes para aprovechar la actual coyuntura. Por un lado y como suele pasar con lo nuevo, todavía conserva una percepción positiva de los ecuatorianos -aunque cada vez menos-, que lo identifican con la Revolución Ciudadana de Rafael Correa al tener fresco el recuerdo de la campaña electoral en la que recorrieron juntos el país. Los medios de comunicación ecuatorianos se están encargando de que amplios sectores que no están politizados sigan pensando así al no informar sobre la campaña por el NO que lleva adelante Correa.

Pero, ¿cuáles han sido los hechos? ¿Lenín Moreno realmente ha dado un giro a la derecha? Observemos más de cerca su acción gubernamental en los últimos meses.

Partidocracia

Lenín Moreno (primero por la derecha) junto a Gustavo Larrea (segundo por la derecha).

La Revolución Ciudadana de Rafael Correa impulsó una nacionalización de los sectores estratégicos que resultó en una bajada de los precios y un aumento en la calidad del servicio que ahora cubre a más ecuatorianos. Sin embargo Lenín Moreno, tras las reuniones mantenidas en el diálogo nacional que está impulsando, ha decidido dar marcha atrás a ese proceso para iniciar una ronda de privatizaciones. Tal y como denunció Rafael Correa, Lenín Moreno está repartiendo Ecuador entre las familias de la partidocracia que gobernaba el país sudamericano antes de la Revolución Ciudadana.

  • Corporación Nacional de Electricidad (CNEL). El presidente de Ecuador se reunió con la familia Bucaram unas semanas atrás. Abdalá Bucaram fue presidente durante solo unos meses al final de los años 90. En ese corto periodo de tiempo consiguió desviar fondos públicos de un programa social escolar, ofreció comida contaminada a los sectores sociales desfavorecidos y fue denunciado por nepotismo entre otras ilegalidades. Exiliado en Panamá para evitar el juicio por la corrupción de su gobierno, ahora ha sido premiado por Lenín Moreno con diferentes altos cargos la dirección de CNEL.
  • Hidrocarburos. Gustavo Larrea, un férreo opositor a Rafael Correa desde posturas neoliberales, ha entrado en el gobierno de Lenín Moreno como asesor político del presidente. Gustavo, quién califica a el expresidente y a sus seguidores como “izquierda neofascista“, es un político que se mueve entre las sombras y apoya en cada momento al que tiene más posibilidades de ganar. Fue por ejemplo subsecretario de gobierno con Abdalá Bucaram, teniendo por cierto a Lenín Moreno como director administrativo. Más tarde desempeñó algunos cargos de importancia -llegó a ser Coordinador de la Seguridad Externa e Interna- con Rafael Correa, y ahora se encuentra apoyando a Lenín Moreno. Como agradecimiento, el presidente ecuatoriano ha hecho viceministro de hidrocarburos (Petroecuador) al hermano de Gustavo, Patricio Larrea.
  • Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). La semana pasada Lenín Moreno dejó abierta la puerta a la privatización del IESS. El actual Gobierno de Ecuador ha recortado el dinero para la seguridad social y no acepta la orden de la Contraloría, lo cual es obligatorio por orden constitucional, de pagar la deuda contraída que a día de hoy asciende a 3000 millones de dólares.

Dinero electrónico

Lenín Moreno sostiene un encuentro con representantes de la banca privada

A día de hoy es el Banco Central del Ecuador (BCE) el que gestiona las más de 300 000 cuentas de dinero electrónico que hay en el país. La banca privada lleva tiempo detrás de la gestión de esas cuentas. Son muchas e implementar una tarifa por mover ese dinero arrojará enormes beneficios.

Fue Rafael Correa quién inició el sistema que fue muy criticado por la banca privada al quedar fuera de él. Ahora Lenín Moreno ha accedido a regalar el sistema de dinero electrónico manejado por la banca pública al sector privado, que ya ha avisado de un aumento del precio en el servicio.

Ley de Plusvalía

La Asamblea Nacional de Ecuador redactó y aprobó la Ley de Plusvalía

La Ley para Evitar la Especulación de la Tierra, conocida popularmente como Ley de Plusvalía en Ecuador, fue una de las últimas leyes aprobadas bajo el gobierno de Rafael Correa. La misma buscaba terminar con la especulación inmobiliaria que llevaban a cabo las constructoras en el país.

Para ello incluyeron un impuesto del 75% a la ganancia que se genera en la segunda venta de inmuebles y terrenos, para evitar que los especuladores inmobiliarios sigan haciendo negocio con el derecho constitucional a la vivienda. La Ley no aplica el impuesto a los constructores que se embarquen en proyectos de vivienda social.

El dinero recaudado por ese impuesto va íntegro a las prefecturas y municipios para obras de saneamiento y para financiar obras relacionadas con la mejora de los servicios básicos de los ciudadanos. Esta Ley de Plusvalía no gustó al sector privado de la construcción de Ecuador, que ha pedido a Lenín Moreno que la elimine. Tras la petición, el presidente ha incluido en la consulta popular una pregunta al pueblo ecuatoriano sobre si quiere derogar esta Ley. Él defiende el SÍ a su derogación.

Estados Unidos de América

Lenín Moreno saluda al diplomático estadounidense Todd Chapman

Las relaciones entre el gobierno de Rafael Correa y los Estados Unidos (EEUU) siempre han sido tensas, llegando incluso a expulsar a la embajadora estadounidense Heather Hodges por unas filtraciones reveladas en unos cables de Wikileaks. Antes de esa situación Correa expulsó las bases militares norteamericanas de Ecuador, impulsó los intercambios comerciales sin el dólar, desarrolló una política exterior antiimperialista, comenzó a luchar contra el narcotráfico sin la DEA (la Agencia Antidrogas del gobierno estadounidense) y cortó la financiación con la que Estados Unidos mediante la USAID financiaba a la oposición golpista.

Todas estas medidas provocaron que el gobierno de turno norteamericano no viera con buenos ojos a Correa, quién siempre se negó a firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país al considerar que la economía de Ecuador no puede competir con la de EEUU. Importar productos subsidiados del país del norte hundiría el sector agrícola, ganadero y pecuario ecuatoriano.

Correa tuvo la ocasión de ver los estragos que otros TLC firmados entre EEUU y otros países de América Latina provocaron en ellos. Como por ejemplo el NAFTA y el TCLAN. Sin embargo, Lenín Moreno ha revelado que está en negociaciones para firmar un TLC con el gobierno de Donald Trump. Durante la campaña electoral fue el candidato de la derecha Guillermo Lasso quién defendió la firma de un Tratado de Libre Comercio con EEUU, mientras que Lenín Moreno no lo llevaba en su programa electoral ni hizo ninguna mención a favor durante la campaña electoral.

Reelección

Rafael Correa saluda a sus simpatizantes antes de dar un mitin en Ecuador

Lenín Moreno teme a Rafael Correa. El actual presidente de Ecuador sabe la enorme capacidad de movilización de su antecesor y conoce su carisma. Precisamente por eso la fecha del referéndum y de la consulta popular se ha puesto tan pronto que casi no está dando tiempo a conocer y debatir las preguntas. Moreno no quería dar tiempo a Correa para que liderase la campaña del NO precisamente por lo que está pasando a día de hoy: desde que Rafael Correa llegó de su retiro político en Bélgica para liderar la campaña por el NO, esta opción está subiendo en las encuestas de manera sostenida.

También por el miedo político a Rafael Correa y para hacer irreversibles estos cambios hacia la derecha, Lenín Moreno ha incluido en el referéndum una pregunta para eliminar la reelección indefinida, con el fin de evitar que Rafael Correa pueda presentarse a las elecciones de 2021 y terminar con el desvío neoliberal imprimido por Moreno, ya que no existe en la actualidad otra figura política dentro de la izquierda ecuatoriana que pueda movilizar el voto como el ex presidente.

Jorge Glas

Jorge Glas (primero por la izquierda) junto a Lenín Moreno

Para Lenín Moreno Jorge Glas es peor que la piedra en su zapato llamada Julian Assange. El defenestrado vicepresidente es un hombre fiel a Rafael Correa y a sus ideas de izquierdas. Glas se estaba oponiendo de manera vehemente al giro a la derecha del actual presidente, quién no esperó a las pruebas de las acusaciones de corrupción contra él para eliminarlo fulminantemente de su gobierno.

De hecho Jorge Glas ha sido condenado y las pruebas todavía no han aparecido. El proceso judicial no ha contado con todas las garantías constitucionales, ya que el anterior vicepresidente de Ecuador ha sido condenado en base a un código anterior que ya no está en vigencia, y no se han cumplido los plazos para que la defensa pudiera apelar la sentencia.

Gonzalo Sánchez

Soy el director de ElEstado.net - Sígueme en Twitter: @ProtestFor36 Todos mis contenidos puedes leerlos aquí. He publicado varios libros, entre ellos: Socialismo en Sudamérica: De la utopía a la realidad (Editorial el Perro y la Rana, 2010). Honduras: El sueño liberador convertido en pesadilla opresora. El Libro Negro del Bipartidismo (Editorial Mandala, 2018). Muchas gracias por leer ElEstado.Net.

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