«El gobierno de Venezuela está llevando a cabo un combate por ser un país soberano»

Con motivo de los últimos acontecimientos ocurridos en Venezuela la Juventut Comunista de Catalunya ha organizado un acto en la facultad de derecho de la Universidad de Barcelona, «Veneçuela no es toca: defensem la revolució» («Venezuela no se toca: defendemos la revolución«). En esta conferencia – coloquio, abierta al publico en general, han participado el historiador Victor Ríos, el miembro del consulado de Venezuela Carlos Figueira, y el diputado Joan Josep Nuet.

El acto, tras una presentación oficial, se iniciaba con la intervención de Victor Ríos quién a modo de introducción y en pro de contextualizar la situación declaraba que «el pueblo venezolano y su gobierno legítimo están llevando a cabo un combate por su independencia nacional, por ser un país soberano. Es el derecho del pueblo a decidir libremente un modelo económico, político y cultural, pero este está siendo amenazado por la agresión norteamericana. Estados Unidos en declive geopolítico pugna por mantener el imperialismo geocolonial en América Latina. Es la exaltación y recuperación de la doctrina Monroe«.

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Cabe recordar que la doctrina Monroe, sintetizada habitualmente en la frase «América para los americanos«, elaborada por John Quincy Adams y atribuida al presidente James Monroe en 1823, es la clave para entender el absoluto control hegemónico que ha tratado de ejercer Estados Unidos en América Latina. Una lucha persistente y a través de todos los medios, contra todo aquello que escapa de su dominio y de sus intereses. Es decir, «toda aquella opción ideológica contrahegemónica de los Estados Unidos es considerada en contra de esta doctrina«.

Posteriormente el historiador enumeró los motivos principales del asedio norteamericano sobre el pueblo de Venezuela. Por un lado, el obvio interés económico, debido a la vasta riqueza del país en petróleo, oro, aluminio, coltán y gas. Esto es un hecho, incluso el asesor de seguridad de los Estados Unidos, John Bolton, admitió en una entrevista para la cadena Fox que derrocar al gobierno legítimo representaría una oportunidad de negocio, ya que «marcaría una gran diferencia para los Estados Unidos, económicamente, si pudiéramos tener a las empresas petroleras estadounidenses invirtiendo y produciendo petróleo» en Venezuela. Finalmente Bolton añadió: «tenemos mucho en juego haciendo que esto salga de la manera correcta«.

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Por otro lado, Ríos explicó que otra de las claves es el miedo al socialismo, ya que es destacable el cambio paulatino de paradigma que los ultraconservadores están viviendo en su «propia casa«. Según los sondeos publicados por Gallup, actualmente el 51% de los jóvenes entre 18 y 29 años tienen una imagen positiva del socialismo, mientras que solo un 45% tiene una imagen positiva del capitalismo. Además entre los votantes o simpatizantes demócratas de todas las edades, la imagen positiva del socialismo es del 57%, mientras que la del capitalismo es solo 47%. «Además, a pesar de ser un socialismo moderado, de ganar las primarias, las encuestas dan 10 puntos más al socialismo de Sanders que al ultraconservadurismo de Trump«.

Por su parte Carlos Figueira resumió la actualidad retrotrayéndose al inicio del gobierno chavista en 1998. «Chavez llegó al poder con el apoyo del pueblo con el proyecto de realizar una reforma constitucional, para así refundar los orígenes de aquello que intentó ser la República y que había dejado a un porcentaje superior al 10% («actualmente se encuentra alrededor del 4’4%») en la extrema pobreza«.

Tras la aprobación de la Constitución en 1999 empezaría un golpe de estado continuo, «no obstante el bienestar social y los progresos hacían que los medios acallaran la situación de Venezuela«. Pero todo cambió en 2013 con la muerte del comandante Chávez y la caída repentina del petróleo, «esto abrió una puerta, una oportunidad para tratar de barrer el chavismo«. Empezó a orquestarse un minoritario pero constante bloqueo causante de violencia callejera y el asedio de los medios de comunicación.

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Posteriormente Figueira puso el foco sobre el golpe de estado de Juan Guaidó que «es en abierto, no está apoyado por Estados Unidos, es Estados Unidos que viene de frente«. Para ello recordó que los golpistas, preparados dialéctica e intelectualmente en universidades americanas, se amparan, de forma novedosa, en distintos artículos de la Constitución. El punto más socorrido por Guaidó, desde su autoproclamación, es es el artículo 233.

El artículo 233 de la Constitución trata lo referente a las faltas absolutas, por causas de muerte del presidente, incapacidad física o mental, renuncias o destituciones. En estos casos «se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional«. Algo que resulta tan absurdo como macabro estando Nicolás Maduro de cuerpo presente.

En último lugar, Joan Josep Nuet recordó los motivos por los que merece la pena hablar sobre Venezuela e hizo hincapié en «la idea olvidada de la izquierda del internacionalismo solidario«, pero también por el hecho de «apoyar a un modelo social alternativo«, que a pesar de las trabas sigue resistiendo con el apoyo de su pueblo.

La unidad latinoamericana propuesta «por la corriente bolivariana» es una «lucha contra el imperio del norte y la OTAN. Es un modelo alternativo de solidaridad del que deberíamos aprender frente al fallido modelo europeo» y declaró que este se encuentra en crisis y «ha demostrado ser simplemente un instrumento para defender a las grandes oligarquías«. Finalmente Nuet anunció que «somos internacionalistas porque defendemos la soberanía y esta soberanía también es necesaria en Cataluña para poder tener el derecho a decidir y escoger«.

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